Whodunnit awards (1): Las mejores series de 2008

Lo siento, he caído en el pecado. Como todo humano, no puedo resistirme a las listas, ofrecen una atracción demasiado grande, y yo soy débil...
Así que sí, que le vamos a hacer, haré una lista. Ahora estamos en temporada Oscar, así que aprovechando la coyuntura he creado unos premios del blog, este que últimamente parece que lea alguien más que yo (lo cual es un logro). Tengo en mente hacer un ránking asimismo de las películas del 2008, pero como son muchísimas y este año no he ido mucho al cine pues me llevará unos días (semanas). De mientras, para ir actualizando sin tener que escribir una crítica, os presento los Whodunnit awards a las mejores series que hayan tenido temporada en 2008. And the winners are...

Bien interpretada, bien dirigida, bien ambientada y sobretodo bien escrita. No os dejéis engañar por el cartel, no es la historia de un proxeneta del siglo XVI. Es un buen ejemplo (otro es Roma) de que las series históricas (más allá de las libertades que ésta se toma) no tienen por qué ser culebrones y pueden tener profundidad argumental. Me gustó.

En un principio, era escéptico con respecto a esta serie, y los dos o tres primeros episodios no me ayudaron a cambiar de opinión, pese a que el sello HBO pese mucho. Sin embargo, le di confianza y me respondió con un argumento muy original y una trama mucho más profunda de lo que parece. Creedme, no os desaniméis si tras el primer episodio pensáis que es la adaptación televisiva de Twilight. Lo que parece superficialmente una serie de adolescentes (eso sí, con sexo explícito, drogas y... música country), se transforma en una increíble metáfora sobre la exclusión social, el racismo, la ignorancia y los miedos... sobre todo los miedos. .


Ésta es una serie muy curiosa. Atrapa al espectador con una atmósfera muy difícil de lograr, vueltas de tuerca, personajes ambiguos, un ritmo increíble... Aun así hay un inconveniente. Después de unas temporadas, te empieza a cansar. Es como quien va todas las semanas a hacer puenting, al final acabas un poco harto de tanta adrenalina. Aquí pasa lo mismo, demasiadas tramas abiertas, demasiada información (a veces científicamente complicada) en muy poco tiempo, giros a veces increíbles (aunque no he visto tanta imaginación en poder de unos guionistas en muchísimo tiempo) y los siempre molestos episodios de relleno. En esta situación, y cuando empiezas a hartarte, viene un episodio como "The constant", que te deja con la boca abierta y los pelos de punta, y te vuelves a enganchar (pese a que la quinta temporada no haya empezado muy de allá). Malditos guionistas...

Esta serie pudiera definirse así: "si Bukowski hubiera sido rico y ligón", o así: "Apología del hedonismo, por David Duchowny". Y nos quedaríamos tan anchos. Lo cierto es que esta ficción es sexual (si la clasificamos X nos quedamos cortos), malhablada, cruel y a veces desesperante, pero también, a veces, es tierna, emocionante y reflexiva. Ha perdido cierta frescura en la segunda, quizás era una serie para una sola temporada (véase Prison Break), pero aun así se mantiene en un buen nivel, con sus toques agridulces y sus magníficos secundarios. Esperemos que la sepan cortar a tiempo o que busquen nuevas fórmulas, no como la antes citada.


Los detractores de esta serie dicen que es aburrida, que todos los capítulos son iguales. Estoy de acuerdo, pero ¿acaso en CSI no pasa esto?. Y encima, ellos tienen a Grissom (ejem... soso), y House tiene a... House. Un personaje tan genial como Sherlock Holmes (se nota la inspiración), odioso, pedante, borde... y que te encanta si no lo tienes que sufrir. Es curioso que después de cinco temporadas la serie no haya perdido calidad, y a mí al menos no me aburrirá nunca mientras esté House y mientras haya episodios tan míticos como el último de la cuarta.


Qué decir, todo lo que diga es poco. Es humor a la vieja escuela, humor de malentendidos, de situaciones esperpénticas, de freaks. Y esperemos que nunca desaparezca. Me encanta que en esta serie haya tres niveles de humor, el inteligente, el de toda la vida y el absurdo. Todo en uno, en un pack indivisible como Pascual Funciona. Y por si fuera poco, cuenta con unos personajes trabajadísimos, un reparto excelente y un formato (6 episodios por temporada) que tardará mucho en agotarse. Awesome.


No es casualidad que sus dos temporadas hayan sido premiadas en los globos de oro. Y aunque el principio de la segunda resulte inferior, luego repunta. Y vaya cómo. Me resultaría imposible resumir esta serie en un párrafo, tiene demasiados ápices, así que pondré palabras sueltas y que os inspiren unas cosas u otras: Publicidad, engaños, personajes ambiguos, ambientación, fotografía, atmósfera, vida urbana, vida americana, hombres, mujeres.
Vedla, en serio.


En esta serie el mcguffin no debería ser la marihuana, sino el vino. Porque mejora cada año, como el crianza. Cada temporada es un mundo totalmente distinto, una dimensión diferente. Y nunca te cansas, porque los secundarios se renuevan y los principales son tan reales que los podrías considerar amigos. No sólo tiene un humor negro hilarante, no sólo es un drama en ocasiones tristísimo. Es mucho más, es crítica a nuestra sociedad, es un canto a la vida, un lienzo de frustraciones, sensaciones y situaciones muy diversas.


Buff, nos vamos acercando a la ganadora. Y la subcampeona lo es por los pelos. Ya sabéis mi admiración por Dexter, pero os la vuelvo a repetir. Un personaje fantástico, una realización magnífica, una trama realmente conseguida. Y esta tercera temporada no ha defraudado, incorporando a otro two faces, el detective Miguel Prado, que aporta muchísimo a esta temporada, en una confrontación de western con Dexter. La ciudad es demasiado grande para dos asesinos en serie. Puntos en contra en la season 3: dos. El tema de la boda (mal llevado porque nunca llega a cuajar en la historia principal), y el último episodio, demasiado poco emocionante, resuelto demasiado rápido, como apresuradamente. Aun así, Dexter es Dexter, el lado oscuro que todos tenemos.


Y la ganadora es... El estreno del año. Una serie totalmente diferente a lo que estamos acostumbrados (incluso hay dos maneras diferentes de verla). Nada de acción, nada de giros argumentales inverosímiles, nada de adolescentes con problemas increíbles, nada de persecuciones. Una habitación. Un psicólogo y su(s) paciente(s). Y no se necesita más.
Pocas veces he visto transmitir tanto con tan pocas palabras. Ésta es una serie de diálogos, de miradas, de gestos, de silencios. Sólo decir que algunos puntos álgidos no tendrían nada que envidiar a la escena de la habitación de Persona. Antes de llamarme hereje miradla, porque es impresionante. Esperemos que se confirme con una segunda temporada, y si no viene no importa, nos quedaremos tan a gusto con sus 43 episodios a cada cuál mejor.


Bueno, hasta aquí la ceremonia. Esperemos que hayáis disfrutado y que dejéis vuestros comentarios. ¿Cuál ha sido para vosotros la mejor?

P.D. Me habría gustado incluir dos series más, geniales. Una es Little Britain USA (pero no he visto la temporada entera) y la otra es Flight Of The Conchords (pero la segunda temporada se estrenó la semana pasada, así que no cuenta).

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola!
No he visto in treatment, aunque suena mucho a una serie española de hace ya unos años que pude ver gracias al digital...se llama: el grupo.The tudors serie buena,buenisima(como el actor).¿No hay ningun sitio en tu ranking para skins?

anonima

Travis Bickle dijo...

Hola anónima, gracias por el comentario. Pues no he visto "el grupo", pero no creo que sea tan buena como esta...
Y respecto a skins, lo único que sé de esa serie es que fue copiada indiscriminadamente (incluso en el cartel) para ese Frankenstein español llamado "fisica o química". Pero si me la recomiendas le echaré un vistazo a ver qué tal está.
Espero que te pases otra vez por aquí, saludos!

Anónimo dijo...

Érase una vez un devorador de series llamado Travis Bickle. Resulta algo chocante que hayas podido seguir tantas a la vez, sin que prácticamente se hayan asomado por (nuestra) TV. Increíble ;)

pau dijo...

la mitad de esas series las tengo en proceso de bajada, así que de todas no puedo hablar... pero en la única que en principio no estoy de acuerdo es Californication, me vi los dos primeros episodios y no me gustó nada... no sé, no me enganchó nada.

Y ojalá la de In treatment sea parecida a "el grupo" me encantaba esa serie...

en fin, interesante clasificación :)

xavier dijo...

Excelente selección. Para mi humilde gusto, falta Swingtown.

Travis Bickle dijo...

Hola Pau, gracias por el comentario. Tienes razón, no es una serie que engancha porque son episodios bastante independientes y sin un final expectante, pero me encanta el tipo de humor y la filosofía de vida que tiene. Es como el humor coen, o te encanta o te repugna.

Xavier, vi casi toda la primera temporada de swingtown y me pareció una serie muy aprovechable como documento de una época, pero a mi gusto le faltaba un poco de atmósfera y profundizar en más temas y no sólo en la tricotomía "atrasados", "modernos" y "medio medio". Además, le faltaba sentido del humor que creo que encajaba perfectamente en el tipo de serie que era. Gracias por comentar.

El Guardián dijo...

Travis:
Qué divertida esta clasificación.
Desde luego yo estoy muy de acuerdo con el 2º lugar de DEXTER y doy un voto de confianza a "In treatment".
¡Una pena que Little Britain US se haya quedado fuera de la clasificación!
Un abrazo desde el No Mundo,
El Guardián de la fila 8

Anónimo dijo...

"In treatment" es una jodida maravilla!