Séraphine: La cenicienta modernista


Hace tanto tiempo que no entraba en mi blog que he tenido que barrer telarañas y recolectar musarañas, y al leerme las críticas de nuevo me han entrado ganas de dejarlo e irme a tomar unas cañas.
Uf, estoy poético hoy.

Poético como las imágenes que nos trae Provost en la película que sin demasiada voluntad crítica comentaré hoy, Séraphine, ganadora de casi todos los premios César (aunque no creo que los premios académicos signifiquen nada, más allá de márketing).
Basada en la vida de Séraphine de Senlis, pintora de la cual servidor -de usted y de aquél que me invite a patatas bravas- no tenía conocimiento, la película narra un tranche de vie de la artista, desde los 42 años hasta su muerte.

Lo primero que nos sorprende al ver la sinopsis es el hecho de que esté protagonizada por una mujer, artista y encima poco agraciada. Me direís: "Pff, eso ya lo habíamos visto en Frida". Pues no. Porque por mucho que la cejijuntezcan, Salma Hayek no es precisamente gorda, fea y no tiene una cara de francesa que tire para atrás. Yolande Moureau sí.

Es precisamente en el personaje principal donde el film se apoya, y ello no es para nada erróneo si tenemos en cuenta la impresionante interpretación de Moureau. Quizás muchos consideren este film como un biopic, pero no estoy de acuerdo si notamos que por una parte no se toma toda la vida de la artista y por otra no se da (ni se insinúa) ningún juicio moral sobre la persona, habitual en este tipo de films.
Viéndola me da la impresión de que se ha hecho un gran esfuerzo por desdramatizar, por hacer un ejercicio de "esto es lo que hubo, yo sólo muestro", y quizás este esfuerzo sea forzado desde el guión, porque desde el punto de vista de la realización se nos componen planos con fuerza dramática magistral, de ésos que abres los ojos bien al máximo para apreciar todos los detalles. Una excelente dirección artística y fotografía completan el asunto.

Séraphine es la historia de cenicienta, una cenicienta sin hada madrina, un hombre elefante sin Hopkins. Uhde, que en teoría parece que va a cumplir ese papel, desaparece de su vida repentinamente por causas bélicas, y cuando reaparece, ya crepuscular, es demasiado tarde para parar a un monstruo creado por él. Y es que es cierto que Séraphine tiene un contacto casi animista con la naturaleza, una autonomía sorprendente y una capacidad artística importante, pero también hay que decir que si Uhde no se hubiera interpuesto en su camino su situación no habría variado, habría seguido siendo esa pobre cenicienta que limpia la casa de la madastra malvada. El marchante de arte acciona el conflicto (narrativo y psicológico de la protagonista) y después huye de él, preocupado por sus propios problemas.

La película tiene algo que no me convence: en ocasiones repite hasta el extremo situaciones sutiles y expresa sutilmente situaciones que necesitan más explicación. Tomemos por caso la cantidad de veces que se nos muestra el proceso creativo místico de la pintora. Se cierra en casa, alguien viene a picar a la puerta y ella no quiere saber nada de ellos. En cambio, el personaje de Minouche, el novio de Uhde y sus amigos burgueses están dibujados arquetípicamente, no sabemos casi nada de ellos aunque parezcan importantes en la historia.
Por último, hermoso final de película, interrumpido por algunas escenas de un hospital mental, escenas sin ningún tipo de interés a mi juicio, ya que no aportan prácticamente nada a la historia que no haya sido mostrado antes.

En resumen, una buena película pero que no me llega a transmitir su potencial a causa de un excesivo hermetismo en determinadas partes y un guión quizás poco claro y/o estructurado en cuestión de personajes y progresión dramática.

3 comentarios:

El Guardián de la fila 8 dijo...

Un placer leer de nuevo una crítica tuya, gran precog TRAVIS.
Quizás hayas notado que me he pasado por aquí con el aspirador de vez en cuando. Es que soy muy alérgico al polvo.
Una estupenda crítica pero se nota que tu pasión es Fellini ;)
Mis respetos,
El Guardián

El Guardián de la fila 8 dijo...

Eh, gran precog, espero que no me hayas malinterpretado (no creo porque me lees la mente). Sólo quería decir que esta crítica está muy muy bien pero es que la de Fellini es de matrícula ;)
Es un honor tenerte de vez en cuando sentadico en el sofá azul.
Mis respetos,
El Guardián

Pabela dijo...

Uy esta peli aun no pasa por nuestras salas. Había leído sobre ella y como tampoco conocía a la Seraphine real, digamos, pues me entró a picar curiosidad. Habremos de esperar nomás.